La posición del misionero puede ser sencilla de ajustar para mayor comodidad y comunicación. No es un guion fijo: el apoyo, el ritmo y el ángulo pueden cambiarse en cualquier momento.
Hablen y comuníquense
Hablen sobre los límites, las barreras, el ritmo y cómo cualquiera de los dos puede hacer una pausa. El consentimiento sigue siendo activo en todo momento, y cualquiera de los dos puede detenerse sin explicaciones.
Usen apoyo y hagan pequeños ajustes
Las almohadas debajo de las caderas, las rodillas o la espalda pueden mejorar la comodidad para algunas personas. Mantengan el peso apoyado en lugar de presionar el pecho, el cuello o las vías respiratorias de la pareja. Cambien el ángulo o tomen un descanso si hay tensión.
Lubricantes y juguetes
Usen un lubricante compatible con cualquier barrera y juguete involucrado. Si incluyen un juguete, elijan un producto diseñado para la zona del cuerpo correspondiente, mantengan los controles accesibles y límpienlo según las instrucciones.
Cuándo detenerse
Deténganse si sienten dolor, entumecimiento, irritación, dificultad para respirar, mareos o un cambio en el consentimiento. Elijan una actividad diferente en lugar de seguir a pesar de la incomodidad.
Exploren cuidado corporal y lubricantes para los elementos esenciales de comodidad.