El entrenamiento anal es un término informal para explorar gradualmente el tacto o la penetración anal. No tiene una meta final requerida y nunca debe implicar forzar el paso a través del dolor. El consentimiento, el lubricante, los juguetes diseñados específicamente para ello y las señales claras para detenerse son más importantes que el tamaño o la velocidad.
Preparar y comunicar
Discutan los límites y una señal de alto antes de comenzar. Lávense las manos, alisen los bordes afilados de las uñas y limpien suavemente el área externa. Elijan una posición en la que la persona receptora pueda controlar la profundidad y detenerse fácilmente. Eviten los productos anestésicos porque pueden ocultar el dolor.
Elegir un juguete seguro para el ano
Usen solo juguetes diseñados para la inserción anal, con una base ancha y acampanada, un tope sustancial o un lazo de recuperación confiable. Verifiquen las dimensiones, la información del material, el estado de la superficie, las instrucciones de cuidado y la compatibilidad con el lubricante. No usen objetos domésticos o productos dañados.
Progresar gradualmente
Comiencen con el tacto externo y avancen hacia el interior solo cuando lo deseen. Usen abundante lubricante compatible, movimientos lentos y poca profundidad. Hagan una pausa si los músculos se tensan. No se requiere un juguete más grande y la comodidad puede variar de una sesión a otra.
Limpien los juguetes y cambien las barreras
Sigan las instrucciones del fabricante para la limpieza y el secado. Un condón en un juguete puede reducir la transferencia de fluidos, pero no reemplaza la limpieza. Usen un condón nuevo entre parejas o aberturas corporales. Nunca muevan un juguete directamente del ano a la vagina o la boca sin limpiarlo y cambiar la barrera.
Deténganse ante las señales de advertencia
Deténganse ante dolor agudo, ardor, entumecimiento, calambres persistentes, sangrado o pérdida de control. Busquen ayuda médica urgente si un objeto se atasca, el sangrado es abundante, el dolor es intenso o empeora, o si se desarrollan fiebre, debilidad, desmayos o síntomas abdominales. No intenten recuperar un objeto atascado con otra herramienta.
Comparen juguetes anales diseñados para este propósito, exploren lubricantes o lean nuestra guía de juego anal para principiantes.