Una rutina de limpieza constante ayuda a mantener los juguetes sexuales de silicona en buenas condiciones. El método correcto depende del producto completo, especialmente si contiene un motor, batería, puerto de carga, adhesivo o materiales mixtos.
Verificar antes de limpiar
Lea las instrucciones de cuidado del producto y apague cualquier dispositivo motorizado. Desconecte los cables de carga y confirme la guía de protección contra el agua indicada. No sumerja un juguete motorizado a menos que el fabricante lo permita explícitamente.
Lavar la superficie
Cuando esté permitido, lave la superficie de silicona con agua tibia y jabón suave sin perfume. Limpie las ranuras y las áreas texturizadas suavemente, sin forzar el agua en las costuras, botones o puertos de carga. Evite la lejía, los limpiadores abrasivos y los productos domésticos con olor fuerte a menos que el fabricante los recomiende específicamente.
Enjuagar y secar completamente
Enjuague todos los residuos de jabón utilizando el método aprobado. Seque el juguete con una toalla limpia que no suelte pelusa y déjelo secar completamente al aire antes de guardarlo o cargarlo. La humedad que queda en las costuras o recipientes puede crear olor y dificultar la limpieza del producto.
Verificar la compatibilidad del lubricante
Siga las indicaciones del fabricante del juguete sobre el lubricante. El lubricante a base de agua suele ser compatible con los juguetes de silicona, mientras que las fórmulas a base de silicona pueden no ser adecuadas para todos los productos de silicona. Si no hay indicaciones disponibles, pruebe primero en un área pequeña y oculta y deténgase si la superficie cambia.
Almacenar por separado
Coloque el juguete limpio y seco en su propia bolsa o recipiente, lejos de la luz solar directa, el calor intenso, el polvo y los objetos afilados. Evite el contacto prolongado con otros materiales blandos a menos que el fabricante confirme la compatibilidad.
Saber cuándo reemplazarlo
Deje de usar y reemplace el juguete si encuentra grietas, rasgaduras, descamación, olor persistente después de la limpieza, deformación, electrónica expuesta o un puerto de carga dañado. Compare las consideraciones de cuidado relacionadas en nuestra guía TPE vs. silicona, o explore productos para el cuidado corporal y lubricantes.